Por aquí si puedo desahogar lo que siento porque soñé con Juan, ya que no entristeceré a su gente por esta vía. Soñé que estaba muy contento en su oficina con fondo de Avila, comiendo sushi y cantando a todo pulmón. Así era él. En el sueño estaba la mujer que amó. Una chica espectacular por dentro y por fuera. Amorosa, inteligente y bella. Él no decía nada en el sueño, sólo cantaba feliz y nos miraba. Yo abrazaba fuerte a su esposa y lo veía. Mientras tanto le decía a ella al oido, bajito, que quería abrazarla desde el día en el que Juan murió y que de corazón esta es de las muertes más injustas y tristes del mundo. Ella lloró un poquito y me pidió que no siguiera hablando. Yo lloré otro poquito y seguimos las dos viendolo cantar.
Eso fue todo.
Juan! Yo sé que estas feliz donde estes, y sé que me darías un lepe si me leyeras, pero no puedo evitar estar impactada (aun) por tu muerte. Es que eras feliz! Hacias feliz a tu mujer y tu mujer a ti! Eran la pareja perfecta q pocas veces se ve. Son. Yo sigo sin concebirlos juntos. Es tan injusto. Sus vidas tan jovenes y su amor tan bonito y grande. No es justo.
La vida es asi, no la he inventado yo, ni tu, pero que injusta es a veces. O sera que su justicia es incomprensible.
Petons
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30/07/2010
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2 comentarios:
Solo se lo que dices,no se de que va la historia, pero me suena a muerte injusta y eso me entristece, por lo menos ahí estás mas segura, ahora duermo tranquilo todas las noches...
Salud y besitos
Qué triste, hermana! :-(
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